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BAROMETRO INTERNACIONAL

barometro  Análisis Político y Social Nacional e Internacional de Venezuela y el Resto del Mundo
 Director: Diego Olivera. Jefe De Redacción: Miguel Guaglianone
- barometrointernacional@gmail.com


Chile irá a una segunda vuelta presidencial
Entre más Concertación o la derecha

Ricardo Daher.

chileMientras la presidenta Michelle Bachelet recoge un nivel de aprobación de más del 70 por ciento, tanto el candidato oficialista de la Concertación (alianza entre el Partido Socialista y la Democracia Cristiana), Eduardo Frei, como el derechista opositor Sebastián Piñera, usan su imagen en la campaña electoral.

En estas elecciones, por primera vez, el candidato de la Concertación enfrenta la oposición de sectores afines. Otros candidatos que pertenecieron a esa alianza electoral han emprendido un camino distinto que puede encauzar en el futuro otra corriente política.

Estos candidatos son: el ex socialista Marco Enríquez-Ominami (Nueva Mayoría para Chile), y el ex ministro también socialista, Jorge Arrate por la coalición Juntos Podemos Más.

Las encuestas de opinión aseguran una segunda vuelta presidencial y la casi segura victoria de Frei en esa instancia que se llevará a cabo el 10 de enero. Hasta ahora el candidato de la derecha, Sebastián Piñera (Coalición por el Cambio) encabeza las encuestas con un 35 por ciento de las intenciones de votos, lo que parece ser su techo ya que no se ha movido de esa cifra en las últimas mediciones. En segundo lugar aparece el ex presidente y candidato de la Concertación, Eduardo Frei, con un 26 por ciento de votos, seguido de cerca por Marco Enríquez-Ominami con el 19 por ciento, y en cuarto lugar aparece Jorge Arrarte con un 5 por ciento.

En un debate televisado la semana pasada, Arrarte propuso un acuerdo para respaldar a Frei en una eventual segunda vuelta. Su propuesta no tuvo respuesta inmediata pero todo parece indicar que esa será la tendencia de los votantes de Enríquez.

La candidatura de Enríquez despertó la adhesión de sectores desencantados con la Concertación, aunque no logra presentar una propuesta de gobierno diferente, y de muchos jóvenes que se habían apartado de la política.  Arrarte en cambio, reivindica la gestión de Salvador Allende y logró un acuerdo con los comunistas para respaldar su candidatura. Los comunistas también acordaron con la Concertación para listas a diputados y gobiernos locales, en un intento por llegar al parlamento, eludiendo así las restricciones que todavía mantiene la Constitución vigente, heredada de la dictadura del general Augusto Pinochet.

Tanto Piñera como Frei son partidarios de mantener el modelo de libre mercado. No obstante, mientras Piñera ha puesto énfasis en el papel de las empresas para aumentar el empleo en el país, el candidato oficialista defiende el rol del Estado y los programas sociales para bajar la pobreza.

La victoria de Eduardo Frei no cambiaría demasiado el panorama en Chile, aunque es de esperar que su política exterior sea incluso menos activa que la del actual gobierno, y menos propensa a los acuerdos regionales de integración con los vecinos. Por el contrario, un triunfo del empresario derechista, apartaría a Chile aún más de esos procesos de integración, y hasta podría asumir una actitud más beligerante, en términos diplomáticos, contra los procesos de cambio en la región, y de mayor alineamiento con las políticas de Washington.

ricardher@gmail.com

 

Medios privados insisten en ignorar victoria de Venezuela en XVI Juegos Bolivarianos

Ernesto Wong Maestre

La sintonía de los canales de televisión y radiales privados, enlazados a las directivas comunicacionales de las transnacionales estadounidenses, debe estar muy baja, debido a que continúan desconociendo, omitiendo o falseando la realidad venezolana, lo que ha sido crítico ante la brillante victoria alcanzada por más de quinientos jóvenes venezolanos de ambos sexos en los XVI Juegos Deportivos Bolivarianos desarrollados en Bolivia, Ecuador y Perú, la cual ha sido ignorada por los canales privados.

El impacto negativo en la opinión pública sobre esos medios privados que sistemáticamente niegan e ignoran los avances sociales, ha aumentado en estos días en que se realizan las semifinales y finales de los Juegos Bolivarianos, donde Venezuela ha obtenido la medalla de oro en la mayor parte de las competiciones y eventos realizados.

El hecho de coronarse campeona de los Juegos Bolivarianos, con todo lo que ello significa en materia de respeto y promoción de los derechos humanos y en materia de política deportiva y educativa que lleva a cabo el gobierno del presidente Hugo Chávez, resulta, para los medios de comunicación privados, un hecho 'insignificante', lo cual está demostrando a toda la población venezolana la calaña y la infamia de quienes pautan y dirigen esos medios privados.

En esa conducta aborrecible y contrarrevolucionaria de los medios privados se pueden detectar y encontrar los intereses más mezquinos de sus dueños, los cuales todo ciudadano y ciudadana debe contrastar, precisamente con las opiniones negativas que esos medios vierten sobre la gestión del Presidente y sobre el Alba, pues el avance del deporte en la región también tiene un componente aportado por los miembros del Alba.

El pueblo detecta a diario la hipocresía, el cinismo y la demagogia con que los medios privados tratan de arrebatarles los sueños y las esperanzas de sus hijos e hijas.

Cada día es mayor la cantidad de ciudadanos y ciudadanas que califican de miserable, recordando a Víctor Hugo, esa conducta de los medios de comunicación privados que prohíbe incluir en sus programas los éxitos y esfuerzos de todo un pueblo a través de sus variadas misiones, proyectos sociales, empresas de propiedad socialista, obras industriales, de infraestructura y de servicios, la labor de los consejos comunales, la activa participación de la población en el PSUV, la labor de las orquestas juveniles, los aportes científicos de los jóvenes,

Las familiares, los amigos y amigas, los colegas de trabajo, los vecinos, los maestros, los técnicos, entrenadores, médicos y terapeutas, periodistas, aficionados, en fin, toda esa gran población que siguió a diario las competencias y las noticias, en el orden de millones de venezolanos y venezolanas, encontraron en los medios públicos como VTV, Telesur, ABN, Vive TV, TeVes y otros medios alternativos las vías más idóneas para conocer la verdadera y más adecuada información acerca de los resultados deportivos de esos héroes, que forman parte de la construcción de la nueva sociedad, en la cual el deporte, la educación, la cultura y las ciencias están alcanzando su verdadero y justo lugar.

wongmaestre@gmail.com

El 4º poder y su legitimidad en las democracias latino-americanas
 
Bruno Lima Rocha

Con este artículo doy secuencia al anterior, donde abordé los tres blancos permanentes para la lucha por la democracia en la comunicación social en el Continente. En el texto que sigue expongo una visión histórico-estructural de nuestra lucha. Ese frente en específico –el de los medios alternativos y populares– gana su importancia y status, porque en América Latina aumenta un fenómeno de transmisión ideológica, en la segunda mitad de la década de los 80 y triplica su fuerza los años 90. Se trata de la profusión, en ancha escala, de las premisas del pensamiento único neoliberal, transmitido a través de los lenguajes y estéticas de los conglomerados económicos, cuyos productos son los bienes simbólicos del propio capitalismo.
 
Ese tema, muy sensible e importante para todo y cualquier proyecto de profundización de la democracia directa y participativa (combatiendo y derrotando el modelo liberal-burgués), ganó la agenda política brasileña en el segundo semestre del año. Entramos el último mes de 2009 y nos encontramos delante de un desafío. El Brasil irá a debatir el nuevo marco regulatorio de la comunicación social, confrontando a representantes de las empresas privadas, del sector estatal y de un mosaico de movimientos populares en la 1ª Conferencia Nacional de Comunicación (Confecom). Si hay algún consenso entre los delegados de las entidades del movimiento por la democracia en la comunicación, es la constatación de que este sector de la sociedad precisa ser democrático e inclusivo. Por lo tanto, no es posible regirlo bajo la lógica del oligopolio, la clase de mercado típica del capitalismo a partir del último cuarto del hoy lejano siglo XIX.
 
Además de este consenso que atraviesa los diversos matices de la izquierda, existen otros. Desde la más blanda y conciliadora corriente gobernista hasta aquella que aún cree e intenta acumular fuerzas para un proceso de ruptura. Ningún colectivo que discuta y debata la democracia en la comunicación social ve a los medios privados como legítimos para intermediar, balancear y anteponer las mil versiones del cotidiano de nuestras sociedades complejas. En términos clásicos de la política, los conglomerados de comunicación ya no pueden ejercer uno de sus papeles del pacto liberal-conservador que crea la moderna república occidental.
 
Orígenes de la función de los medios en la democracia liberal-conservadora
 
Todo empieza en el nacimiento de este sistema. Más precisamente por el concepto de la división de poderes de las repúblicas o monarquías constitucionales después de la Revolución Gloriosa (Inglaterra-Escocia-Gales, el proceso se inicia en 1640, tiene su ápice entre 1685-1689, cuyo sistema fundante nace en 1694) y la Revolución Popular en Francia (1789-1799). Habría como mínimo tres poderes, siendo dos de ellos elegidos de alguna forma. A saber, el Poder Ejecutivo (en la mayoría de las veces elegido de forma directa o indirecta); el Poder Legislativo (el Parlamento electo en prmordialmente a través del voto, con barreras de renta, de clase y de género) y el Poder Judicial (donde los magistrados tendrían algún criterio meritocrático para el ejercicio de su función). En esta constelación de balances, chequeos y “equilibrios”, cabrían a la prensa libre el ejercicio del 4º Poder. Este, no electo, sería ejercitado por el mayor número de ciudadanos alfabetizados y alimentaría una esfera pública de debates y polémicas.
 
En toerçia esta sería la función de los medios en general, y del periodismo en particular, para el arreglo de los poderes de tipo liberal-burgués. Aún si en algún momento de la historia este tipo-ideal habermasiano de sociedad llegó a materializarse, esto ya no se cumple más. Ya con el advenimiento de la sociedad de masas, los ejercicios de atributos de las industrias culturales se hacen otros, siendo portadores y transmisores de cultura en la forma de estética y representación, transitando y haciendo circular bienes simbólicos que refuerzan los cimientos del sistema capitalista. El modelo evoluciona y la inexorable marcha de las fusiones de conglomerados de capitales hace de la censura corporativa una regla explícita aunque no dicha. Ya en la década de los 60 del siglo XX, los sectores más lúcidos de la izquierda afirmaban que “el sentido común es la condensación de las ideas dominantes”. La fusión entre circulación de mercancías, significación de valores y la fabricación de consensos da la base de los quehaceres de los grupos mediático-culturales en el Occidente del mundo.
 
En Latinoamérica los medios vendieron la imagen de estar contra la censura
 
En nuestro Continente, el mito de la prensa como bastión de la libertad resiste un poco más. Los embates entre los regímenes dictatoriales militares y las actividades periodísticas y artísticas refuerzan el papel de la censura de Estado a través de la excepción. Pasadas las dictaduras los medios de comunicación recobran su importancia para la garantía de gobernabilidad y pasan a ser el bastión en la lucha del tipo restauración conservadora, hacia el desmonte de los servicios públicos suministrados por el aparato del Estado Nacional-Desarrollista o lo que de él restara.
 
Con el advenimiento de la reacción neoliberal en Inglaterra y los Estados Unidos (con la victoria respectiva de Thatcher y Reagan) y la derrota del Bloque Soviético y del Capitalismo de Estado (con la excepción de la China que se alía a los EUA ya los años 80), los enemigos visibles de los conglomerados de comunicación de masas pasan a ser los derechos históricos de las mayorías latino-americanas, con atención especial en la posibilidad de destrucción de los derechos adquiridos por la clase trabajadora después de más de cuarenta años de enfrentamiento (de la última década del siglo XIX a los primeros treinta años del XX).
 
Como afirma el investigador y periodista franco-tunecino Serge Halimi, se tratan de los “nuevos perros de guardia”, multi funcionales, poliglotas y, más que engreídos de su función de contencioso del sistema como lo es. O sea, estos comunicadores están convencidos ideológicamente de su rol en el sistema y muy enorgullecidos de ello. Las élites de editorialistas, presentadores y directores de redacción contribuyen a la poca percepción del pueblo, aún desorganizado. El modus operandi del capitalismo periférico en el Continente atraviesa el modus vivendi y la capacidad de percepción de las mayorías analfabetas, semianalfabetas y, en el caso brasileño, con déficits históricos de cognición.
 
Es de la naturaleza de la política que los sectores más organizados identifiquen sus enemigos estratégicos. Es por eso que las propuestas de sistemas de comunicación convergente bajo control social se oponen desde las propias entrañas al modelo privado. No hay convivencia pacífica posible. Delante de este terreno fértil, a pesar de la resistencia popular que siempre ocurre, el arsenal de los medios corporativos crea eufemismos nefastos como “flexibilización”, “modernización de las relaciones de trabajo”, “costo Brasil o costo país” (cuanto el empresariado tendrá que invertir para abrir un negocio rentable en nuestros países), “agilidad en los licenciamientos ambientales” y otras barbaridades. Invitan el pueblo a bailar en la democracia liberal y después expulsan simbólicamente del baile los elementos indeseables. No por casualidad, los conglomerados de medios están organizados en estructuras como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en el Grupo Diarios América (GDA), entre otras alianzas. Ellos son hoy, en el capitalismo cognitivo, el enemigo más visible de los agentes sociales en lucha.
 
Hoy, independiente de las ganas o la cara dura de los ejecutivos de grupos de medios (las familias oligárquicas que controlan los medios en cada país) o las transnacionales de telefonía (como Telefónica de España, Claro/Slim, Portugal Telecom, France Telecom, entre otras), su legitimidad como 4º poder está más que sacudida. Al largo plazo, vencer esta lucha es afirmar otro modelo de democracia.

blimarocha@gmail.com

Bolivia por la reafirmación de Evo

Ernesto Tamara

El domingo 6 de diciembre, Bolivia volverá a las urnas, y otra vez parece seguro el triunfo y la reelección de Evo Morales. Morales, el primer indígena en llegar al gobierno en la historia de ese país, ganó las elecciones generales de diciembre de 2005 con 53,7 por ciento de los votos y posteriormente ratificó su mandato en un referendo revocatorio, con el 67%.

Las encuestas realizadas hasta esta semana le otorgan un porcentaje de entre el 52 y 55 por ciento de los votos. En sus escasos tres años de gobierno, el presidente boliviano debió enfrentar varios intentos por derrocarlo a través de la desestabilización y la acción de los grupos separatistas de algunos departamentos, especialmente de Santa Cruz, pero sus políticas sociales le han dado gran apoyo en los sectores más carenciados.

Por ejemplo, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas reveló que 2,5 millones de niños y ancianos, equivalente a 24,7 por ciento de los más de 10 millones de bolivianos, ha recibido los beneficios de los bonos sociales. Casi 106.000 madres gestantes recibieron un subsidio extraordinario equivalente a 258 dólares entre los meses de mayo y agosto de este año, mientras 1,6 millones de niños fueron beneficiados con un bono único y anual de 28 dólares, como apoyo estatal para la compra de material escolar y vestimenta. Por otra parte, 744.000 personas de la tercera edad reciben un aporte mensual equivalente también a 28 dólares desde febrero de 2008.

Para financiar estas inversiones sociales, el gobierno de Evo Morales recuperó soberanía sobre sus recursos naturales, renegociando los contratos petroleros y de explotación del gas natural, y emprendió un proceso de inversión estatal.
El candidato presidencial de la oposición más cercano en las intenciones de votos, está a más de 30 puntos de distancia. El candidato presidencial, el ex prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, de Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) recoge poco más del 18 por ciento de las intenciones de voto.

La disputa en estos comicios estará centrada entonces en la obtención de las mayorías parlamentarias, especialmente en Diputados, ya que el Senado se vota con la lista del presidente, pero en la cámara baja se puede cruzar votos.

El presidente Evo Morales se refirió precisamente a este aspecto, después que aparecieron pintadas en varias ciudades del país convocando a votar cruzado en Diputados. La oposición está buscando promover el voto cruzado para diputados y limitar así la capacidad de maniobra del futuro gobierno. En los últimos días de la campaña electoral se han registrado brotes de violencia, especialmente en Santa Cruz, donde manifestantes opositores al gobierno atacaron e incendiaron un estrado en el que iba a hablar el vicepresidente de la república. El presidente Evo Morales alertó sobre el posible aumento de una escalada de violencia en los próximos días, promovida por grupos opositores que buscan boicotear las elecciones generales de diciembre próximo.

«Tenemos informaciones, están formándose con ayuda de alguna gente que viene del exterior para esta clase de provocaciones. Están amenazando a algunos compañeros dirigentes, les mandan mensajitos amedrentando, pero no nos asustan, no tenemos miedo», denunció Morales. El presidente boliviano agregó que los opositores buscarán provocar a las organizaciones sociales para que se produzcan enfrentamientos violentos, incluso con un saldo de muertos para enlodar el proceso electoral.

Paralelamente, el Comité pro Santa Cruz, un poco apagado desde la captura y muerte de un grupo terrorista que planeaba asesinar al presidente Morales, volvió a la escena pública con un comunicado llamando a votar contra el presidente.

El presidente de esa agrupación filo nazi, Luis Núñez, llamó a los bolivianos a rechazar el proyecto «totalitario» del presidente Evo Morales, porque, dijo, pretende conducir al país hacia un régimen comunista hegemónico donde cesarán las libertades, la justicia y el estado de derecho. La declaración es el inicio de nuevas acciones opositoras, que, a juzgar por el tono de las críticas al prefecto de ese departamento, se irán haciendo más violentas.

El prefecto de Santa Cruz, Rubén Costa, que encabezó las movilizaciones contra Evo el pasado año, cometió recientemente el pecado de decir que Morales era su presidente. La oposición radical no le perdona ese reconocimiento y ya se están movilizando para elegir un prefecto más opositor al gobierno en abril.

Asegurada la reelección de Evo Morales, la obtención de una mayoría importante en el Congreso, podrá habilitar al presidente a una profundización más acelerada del proceso de cambio, pero también despertará, por lo que hay que estar atento, la furia de los sectores más retrógrados del continente. Un continente en que el decadente imperio norteamericano se quiere hacer fuerte.

ernestotamara@gmail.com